La fuerza humana detrás de la transformación del ISSSTE
- El cambio en el ISSSTE no solo se mide en cifras, sino en la vocación, coordinación y liderazgo en territorio que hoy están redefiniendo la atención a los derechohabientes
Por: Mario Moreno Becerril
A casi un año de haber asumido la coordinación de Trato Digno en el ISSSTE, por encomienda del Director General, el Dr. Martí Batres Guadarrama, mi perspectiva sobre el servicio público de salud se ha transformado profundamente. Estar en territorio, recorrer los pasillos en turnos nocturnos y dialogar con quienes dan la batalla en la primera línea de atención me ha permitido entender que el corazón de esta institución no son sus muros, sino la entrega inquebrantable de sus médicas, médicos, enfermeras y enfermeros.
He sido testigo de cómo el personal del Instituto entrega su mayor esfuerzo para arrebatarle vidas a la enfermedad. Es una labor que muchas veces no recibe el reconocimiento público que merece, pero que implica un sacrificio personal altísimo: posponer el descanso, sacrificar tiempo con la familia y mantenerse en vela para asegurar que un paciente regrese a casa. No es solo conocimiento técnico; es una vocación de servicio que hace posibles resultados extraordinarios.

Mi reconocimiento es total para los equipos de los nueve hospitales que sostienen la salud en la Ciudad de México. Me consta que en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, así como en los hospitales López Mateos, 1° de Octubre, José María Morelos y Pavón, General Ignacio Zaragoza, Tacuba, Tláhuac, Darío Fernández y Fernando Quiroz, se libran batallas médicas diariamente contra la adversidad.
En cada una de estas unidades he visto casos que parecían tener pocas posibilidades de éxito, donde el pronóstico era reservado y la esperanza escasa. Sin embargo, gracias al talento de nuestros especialistas y al cuidado minucioso del personal de enfermería, esos pacientes hoy cuentan una historia distinta. Desde las direcciones de estos hospitales, que mantienen una vigilancia constante y un liderazgo operativo admirable, hasta el personal administrativo y los asistentes de dirección, todos se han sumado a una misma causa.
Este esfuerzo también se articula gracias al acompañamiento institucional y la coordinación estratégica encabezada por el Lic. Rodrigo Ávila, director de Oficinas de Representación, cuya conducción ha sido clave para alinear el trabajo en territorio con los objetivos centrales del Instituto.
Particularmente, quiero resaltar que el éxito del Trato Digno Resolutivo —iniciativa clave impulsada por el Dr. Martí Batres— no sería posible sin esta cohesión. El trato digno no es solo un concepto ético; es una capacidad operativa de resolver el problema del derechohabiente con eficacia y humanidad. La coordinación con los cuerpos médicos ha sido la llave maestra para avanzar en esta transformación; ellos son quienes traducen la política institucional en bienestar real para la gente.
Bajo la gestión actual, esta valoración del personal de salud se traduce en hechos concretos. Como se informó recientemente en la “Mañanera del Pueblo”, junto a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el ISSSTE está fortaleciendo su capacidad con la contratación de 1,295 médicas y médicos especialistas en este 2026. Se amplía la atención en 74 especialidades, subespecialidades y áreas de alta especialidad, lo que garantiza más cirugías y una respuesta más ágil a la demanda ciudadana.
Estamos viviendo un cambio de paradigma. El ISSSTE hoy no solo escucha: resuelve. Y lo hace porque cuenta con un ejército de profesionales en la Ciudad de México que no se rinde. A mis colegas médicos, enfermeras, enfermeros y personal de apoyo de nuestros nueve grandes hospitales: mi respeto y gratitud.
Este proceso de transformación tiene una dirección clara. Con su ejemplo, el Dr. Martí Batres Guadarrama impulsa a todas y todos a trabajar en territorio, entendiendo que la cercanía con la gente es la única forma de transformar la realidad. Su ritmo de trabajo marca la pauta: no descansa y, semana a semana, recorre clínicas y hospitales en todo el país, escuchando, supervisando y resolviendo. Ese liderazgo activo, presente y comprometido es el que hoy motiva a todo el Instituto a redoblar esfuerzos y consolidar un ISSSTE más humano, más resolutivo y más digno para todas y todos.