Batres y la transformación del ISSSTE

- Con una visión integral y medidas concretas en salud, vivienda y seguridad social, el instituto muestra ya una transformación que impacta de manera directa en la vida de millones de derechohabientes.
Por: Mario Moreno Becerril – Coordinador Trato Digno ISSSTE
Cuando Martí Batres asumió la dirección general del ISSSTE y estableció la frase: “No venimos a administrar lo existente, venimos a transformar”, más de uno pensó que se trataba de un buen lema político, de esos que inspiran, pero rara vez se traducen en realidades. Sin embargo, a tan solo unos meses, los hechos demuestran que aquella frase no fue un recurso retórico: es, en realidad, la hoja de ruta de una gestión que ya empieza a cambiar de fondo la vida de millones de derechohabientes.
El primer frente fue la salud. Martí Batres impulsó la homologación gradual de salarios para médicos y enfermeras con los del IMSS, una medida justa para quienes realizan el trabajo duro en hospitales y clínicas. Al mismo tiempo, encabezó un plan para ampliar voluntariamente la jornada laboral entre su personal, con la meta de reducir tiempos de espera y fortalecer la atención de primer nivel.
Programas como La Clínica es Nuestra involucraron a la sociedad en la rehabilitación de unidades médicas, mientras que el programa Trato Digno ha logrado que los derechohabientes se beneficien con un trato de calidad, respeto y empatía. Por si fuera poco, ideó una estrategia contra las cirugías con mayor rezago: cataratas, rodilla y urológicas, las cuales corresponden al 80% de las operaciones pendientes. Acciones que solo confirman que su lema sobre la transformación del ISSSTE cuenta ya con resultados tangibles.

Otro eje central ha sido la vivienda. Desde el FOVISSSTE, Batres emprendió un plan de condonaciones y reestructuras de deuda para más de 400 mil acreditados, incluyendo a jubilados que ya habían pagado dos o tres veces el valor de su casa. Esa medida no solo corrige un agravio, sino que devuelve certeza y dignidad a miles de familias. Además, se reactivó la idea de un FOVISSSTE constructor, con capacidad para edificar, rehabilitar y rentar vivienda social, algo que el modelo neoliberal había dejado de lado durante décadas.
En el terreno de la seguridad social, Batres empujó un giro hacia lo integral: fortaleció a PensionISSSTE con mejores rendimientos, redujo comisiones y agilizó trámites de pensiones. En paralelo, entregó miles de préstamos personales con montos más altos y menos requisitos, e impulsó la digitalización de trámites que antes parecían un calvario burocrático. Incluso el SuperISSSTE, tantas veces criticado por el desabasto, hoy registra mejoras visibles y la apertura de nuevos puntos de venta con productos y alimentos de alta calidad.
Pero quizá el aspecto más profundo durante su administración ha sido el combate a la corrupción y el fortalecimiento financiero. Una de sus primeras medidas fue también una de las más contundentes: recuperar espacios que eran utilizados como cafeterías y que fueron otorgados a terceros para su operación sin beneficio alguno para el ISSSTE.
Ahora bien, para mí lo más interesante es que Martí Batres ha logrado algo más difícil que presentar cifras: devolver confianza en lo público. En un país donde la narrativa neoliberal había instalado la idea de que lo estatal era sinónimo de ineficiencia, el ISSSTE empieza a demostrar lo contrario: que con liderazgo, planeación y voluntad se pueden lograr cambios que impacten directamente en la vida cotidiana.
Lo vemos en el ámbito de derechos: el anuncio de que todas las clínicas del ISSSTE garantizarán la interrupción legal del embarazo es un paso histórico hacia la igualdad y la salud reproductiva de las mujeres derechohabientes.
En suma, la transformación del ISSSTE bajo Martí Batres no es un discurso vacío. Es un proceso real, medible y profundo que toca desde la salud, la vivienda, las pensiones y, sobre todo, la confianza de millones de derechohabientes. No vino a administrar inercias, vino a demostrar que el servicio público puede ser un instrumento de justicia social.