B Revolution es tecnología con propósito e innovación con visión humana
Desde hace más de una década, B Revolution ha construido un camino firme dentro del mundo tecnológico mexicano. Su historia es la de una empresa que entiende a profundidad lo que necesitan los negocios en su día a día. Detrás de su nombre está Fernando Trujillo, un ingeniero en sistemas que, tras años de experiencia en soporte técnico, gestión de proyectos y consultoría de software, decidió apostar por un modelo distinto, uno donde la tecnología se comprende, se adapta y se convierte en un verdadero motor de crecimiento para las empresas.
Fernando comenzó su trayectoria profesional liderando áreas de TI en distintas compañías, lo que le permitió conocer de primera mano los retos reales que enfrentan las organizaciones cuando buscan integrar herramientas digitales. Su paso por el mundo del software empresarial, con plataformas como SAP Business One y Qlik (Qlik Sense), y su posterior incursión en el ecosistema de Google Workspace, marcaron los cimientos de lo que sería B Revolution. Más que una distribuidora, se concibió como un socio estratégico capaz de entender las metas de cada cliente y traducirlas en soluciones tecnológicas inteligentes.
El concepto de B Revolution nació con la intención de ofrecer servicios de valor, no solo licencias o productos. En un inicio, Trujillo imaginó una compañía capaz de funcionar como un “CIO externo” para las pequeñas y medianas empresas que no contaban con su propio departamento de sistemas, un aliado que, más allá del soporte técnico, tomara decisiones estratégicas sobre tecnología, productividad e innovación. Aunque el mercado no estaba aún preparado para este modelo, esa visión sembró la filosofía que sigue definiendo a la empresa: el acompañamiento personalizado y la comprensión profunda de las necesidades de cada cliente.
Con el paso del tiempo, el negocio evolucionó hacia un enfoque más tangible, centrado en la venta de licencias de Google, SAP, Qlik y equipos de cómputo. Pero lejos de convertirse en un simple intermediario, B Revolution se consolidó como un integrador de soluciones. “Las empresas no solo buscan computadoras, buscan confianza”, explica Trujillo. Y esa confianza se ha ganado gracias a la atención cercana, la flexibilidad en el servicio y la capacidad de encontrar justo lo que cada empresa necesita, incluso cuando parece imposible.
Además del suministro de equipos nuevos (siempre enfocado en empresas, no en individuos), B Revolution impulsa un modelo de arrendamiento financiero (leasing) que ha ganado terreno en el país. Esta modalidad permite a las compañías acceder a tecnología actualizada sin descapitalizarse, deduciendo el costo como un servicio y renovando sus equipos cada pocos años. Con el respaldo de nueve financieras asociadas, la empresa facilita planes flexibles que comienzan desde montos cercanos a los 100 mil pesos, haciéndolos accesibles incluso para emprendedores que buscan optimizar sus recursos.
En un momento en que Microsoft ha cesado el soporte para Windows 10, B Revolution se posiciona frente a una gran oportunidad. Con más de 7.6 millones de equipos en México que quedarán sin protección, la empresa busca ayudar a las organizaciones a migrar a nuevas tecnologías de manera segura, aprovechando el contexto para fortalecer su misión de transformación digital responsable.
Parte del ADN de B Revolution está en Google Workspace, un ecosistema que Trujillo promueve activamente. Aunque reconoce que la adopción de estas herramientas requiere romper paradigmas, su visión es demostrar a las empresas que la innovación está al alcance si se atreven a explorarla. Para fomentar esa transición, la compañía organiza talleres y demostraciones gratuitas que ayudan a los equipos a descubrir cómo las herramientas colaborativas de Google pueden optimizar procesos y elevar la productividad.
“Vendo lo que uso y uso lo que vendo”, dice Fernando, convencido de que la innovación empieza por el ejemplo. En sus talleres, enseña a las empresas a aprovechar cada función disponible, a utilizar la tecnología más allá del correo electrónico, y a comprender que el cambio no es una amenaza, sino una ventaja competitiva. Sin embargo, reconoce que el mayor reto en México sigue siendo cultural: muchas organizaciones desean innovar, pero temen al cambio. “Todo el mundo quiere ser innovador, pero pocos están dispuestos a transformar sus hábitos”, afirma. En un entorno donde el precio muchas veces pesa más que el valor, B Revolution se mantiene firme en su propósito de ofrecer soluciones con sentido, no solo transacciones rápidas.
A la par de su labor tecnológica, la empresa ha comenzado a incorporar un componente de responsabilidad social. En colaboración con la plataforma Social Hero, B Revolution está desarrollando un esquema en el que cada compra generará un saldo acumulable que podrá destinarse a causas sociales, desde bomberos y casas hogar, hasta instituciones públicas como el DIF. La idea es que tanto la empresa como sus clientes puedan contribuir directamente a mejorar su entorno, demostrando que la revolución tecnológica también puede ser una revolución con propósito.
Después de más de doce años, B Revolution se ha convertido en mucho más que un distribuidor tecnológico. Es una empresa que entiende que el futuro digital no depende solo de los equipos, sino de las personas que los utilizan; que la innovación no ocurre sin educación, y que el verdadero cambio sucede cuando la tecnología se adapta al ser humano, y no al revés. En un país que todavía aprende a confiar en el poder de lo digital, Fernando Trujillo y su equipo están demostrando que es posible transformar la manera en que las empresas crecen, piensan y se conectan con su propio futuro.