Milo Konti presenta ‘Pop-Hula-Chow’: Una carta de amor pop y surrealista a la era digital
Tras una obligada pausa de año y medio fuera de los escenarios debido a una delicada cirugía, el indefinible artista ecuatoriano Milo Konti regresa con más fuerza, baile y electricidad que nunca. El músico, actor, director y gestor cultural —quien adoptó a la Ciudad de México como su hogar durante cuatro años— vuelve a la capital mexicana para presentar el debut discográfico de su faceta más magnética, bailable y propositiva: el proyecto de pop artístico Frida y Frodo.
Konti aterrizó en la CDMX para arrancar una intensa jornada de tres semanas que incluirá una agenda selecta de conciertos en vivo y visitas a medios de comunicación para promocionar Pop-Hula-Chow, un LP de 10 canciones que verá la luz en su totalidad el próximo mes de julio.
Frida y Frodo no son solo un proyecto musical; son dos personajes del imaginario colectivo diseñados para contagiar diversión, autenticidad y texturas oníricas a través del movimiento. Bajo la “producción general” y el mandato del Gato Cheverísimo —un felino de naturaleza metafísica que funge como el jefe máximo y guía de este viaje conceptual—, este proyecto se desmarca del pop genérico y simplista para adentrarse en un pop artístico, cargado de capas sonoras y herencia dadaísta.
Como parte fundamental de esta entrega se destaca “La Computadora”, un tema que llega acompañado de un videoclip completamente autoproducido, escrito y dirigido por el propio Konti, donde el humor y la caricaturización de la vida moderna se entrelazan. Esta pieza se suma a la narrativa visual que el artista ha venido construyendo desde 2019, año desde el cual ha lanzado tres sencillos previos con sus respectivos videos musicales.
“Frida y Frodo nace para explorar la música bailable sin caer en clichés cotidianos. En un punto de mi vida decidió hacer una canción de amor para mi computadora, que es la herramienta que me acompaña a editar, producir, componer y grabar discos sin importar en qué rincón del mundo me encuentre. Es, básicamente, un homenaje al motor de mi cotidianidad y mi arte”, comparte Milo Konti.
Artesanía digital: Sin samplers ni Inteligencia Artificial
Con un impresionante bagaje que abarca desde la composición para cine y publicidad hasta la ejecución de géneros tan dispares como el metal extremo, el folk, el afrobeat, el post-punk, el IDM y la balada, Milo Konti refrenda su estatus de artesano sonoro en Pop-Hula-Chow.
A contracorriente de las tendencias actuales, todo el álbum fue compuesto de manera estrictamente independiente en su home studio. El disco fue concebido nota por nota, tocado desde su teclado MIDI y cantado de principio a fin, prescindiendo por completo del uso de samplers o herramientas de Inteligencia Artificial. Además, el material se enriquece con texturas globales gracias a la participación de cantantes y locutoras invitadas de Ecuador, Colombia y México.
