Un ISSSTE que escucha y resuelve
- La percepción sobre la atención en los hospitales ISSSTE comienza a cambiar. No por discurso, sino por presencia, decisiones y una instrucción clara: poner al paciente al centro.
Por: Mario Moreno Becerril, Coordinador del Programa Trato Digno ISSSTE
En los últimos años, el ISSSTE ha venido impulsando cambios importantes para fortalecer la atención a sus derechohabientes. Hoy, esos esfuerzos comienzan a reflejarse con mayor claridad en el trato cotidiano, en la cercanía con los usuarios y en una visión que privilegia la solución directa de los problemas. Más que un viraje discursivo, se trata de una etapa de consolidación institucional con el derechohabiente como prioridad.
Desde la llegada de Martí Batres Guadarrama a la Dirección General del ISSSTE, la institución ha transitado de la lógica de escritorio a la atención en territorio. Su liderazgo ha marcado un punto de inflexión: supervisión directa, cercanía con las unidades médicas y una visión donde la justicia social se traduce en resultados concretos. Puedo decir, con toda seguridad, que el ISSSTE que encabeza Batres no administra problemas; los enfrenta y resuelve.
Ese cambio de rumbo se expresa de manera clara en el Programa Trato Digno, una estrategia que ha transformado la experiencia cotidiana de miles de derechohabientes. Ya no se trata únicamente de orientar, sino de acompañar y resolver. Los enlaces del programa recorren hospitales, escuchan, gestionan y permanecen hasta que cada caso encuentra respuesta. La atención dejó de ser un trámite para convertirse en un compromiso.
La voz de los propios derechohabientes confirma esta transformación. “Desde que llegamos, muy amable el policía, nos dio el acceso, la silla de ruedas… un trato empático”, relata una derechohabiente. Otro familiar destaca la respuesta inmediata del personal: “Le pedí apoyo a la señorita, fue a averiguar cómo estaba mi paciente y me dijo que se encontraba estable”. Testimonios como estos reflejan un cambio profundo: hoy el derechohabiente se siente escuchado.
Detrás de este trabajo cotidiano destaca la labor de Rodrigo Ávila, director de la Oficina de Representación, cuya coordinación ha sido clave para que Trato Digno funcione en la práctica. Su papel no se limita a la gestión administrativa; por el contrario, su disponibilidad permanente y su capacidad para articular esfuerzos permiten que las soluciones lleguen a tiempo. Quienes trabajan en campo saben que hay respaldo, respuesta y acompañamiento real para resolver cada situación.
Este esfuerzo sería imposible sin el compromiso del personal médico, directores de hospitales y equipos operativos, quienes día a día sostienen la atención en condiciones complejas. El mérito está en la suma de voluntades, pero también en la claridad de mando: cuando hay coordinación, las soluciones avanzan.
El ISSSTE vive hoy una etapa distinta. Un modelo donde el trato digno no es consigna, sino práctica diaria; donde la instrucción es clara: resolver, acompañar y no dejar solo al derechohabiente. Ese es el sello de una institución que está recuperando la confianza de la gente y demostrando que el servicio público puede y debe estar a la altura de su responsabilidad social.