El danzón toma el Zócalo con un gran baile masivo
- ¡Prepárate para mover los pies con estilo! Parejas de todo el país llenarán el Zócalo para celebrar este baile rumbo a su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial
El Zócalo se alista para convertirse en la pista de baile más grande de México. Cientos de parejas de las 16 alcaldías —y hasta del interior de la República— se darán cita el sábado 16 de noviembre a las 14:00 horas para participar en una coreografía masiva de danzón, ese baile elegante, pausado y romántico que ha resistido modas, décadas y hasta pandemias.
El evento forma parte del camino rumbo a la declaratoria del danzón como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, impulsada por la Secretaría de Cultura local. La música correrá a cargo de verdaderas leyendas del género: la Orquesta Failde de Cuba, Acerina y su Danzonera, y la Danzonera La Playa de Gonzalo Varela. En otras palabras: pura elegancia con sabor tropical.

Para quienes quieran presumir su porte y elegancia, todavía hay tiempo de sumarse al baile masivo registrándose en este enlace bit.ly/danzoncdmx2025. Solo hace falta un buen sombrero, un abanico coqueto y muchas ganas de dejar que la música marque el paso.
Pero antes del gran encuentro, la ciudad entera se pondrá a ensayar. El domingo 9 de noviembre, dentro del programa “Cuícatl: la ciudad que suena”, habrá jornadas de convivencia y práctica danzonera en plazas, parques y UTOPÍAS de todas las alcaldías. En cada punto habrá orquestas en vivo para que los asistentes practiquen giros, pausas y miradas que derriten. Desde el Parque Madero en Venustiano Carranza hasta la Explanada de Tecómitl en Milpa Alta, el danzón tomará la ciudad a partir de las 13:00 horas (y desde las 10:00 en la Central de Abasto).
Y para quienes quieren ir más allá del paso básico, el sábado 15 de noviembre a las 17:00 horas el Museo de la Ciudad de México abrirá sus puertas al Conversatorio “Cuba–México. Los caminos del Danzón”, con la participación de Ethiel Failde, heredero directo de la tradición cubana, y Pável Granados. La entrada, por supuesto, será libre.
Entre ritmos, sombreros y pasos medidos, el danzón volverá a recordarnos que este género no se baila solo con los pies, sino con el alma y una sonrisa cómplice. Así que afila tus zapatos, saca tu mejor atuendo y deja que el corazón marque el compás. Porque en la Ciudad de México, el danzón no se apaga… ¡se baila hasta que el Zócalo tiemble!